No todos los meses en el radar giran en torno a una sola marca. Este julio hemos reunido dos hallazgos que,
entre los dos, cubren las dos mitades de competir: un coche con el que perseguir un campeonato y el
transporte para llevarlo con estilo.
Primero, el coche. El Lola T290 HU17 de 1972 — apodado «Strong Coffee» — es un auténtico prototipo
deportivo de dos litros de la era dorada del Campeonato Europeo de Sport-Prototipos de 2 litros, ofrecido por
Machines with a Mission. Compitió en su época desde 1972 y, tras su restauración, logró la pole en Le Mans Classic 2002.
Su Cosworth BDG, recién preparado por Geoff Richardson Engineering, tiene 800 millas hasta el próximo servicio —
listo para rodar, no solo para admirar.
Después, el transporte. Un remolque de carreras Langendorf cerrado nuevo en el marketplace de RaceTrailer
es la respuesta profesional para mover un coche como el Lola. Caja aislada, techo elevable,
unos 106 m³ de volumen de carga, plataforma trasera Dhollandia de 2.500 kg y suspensión neumática BPW —
pensado para equipos que tratan el paddock como parte del espectáculo.
Un prototipo para competir y un remolque para transportarlo: ya sea que estés mirando el calendario histórico de verano
o simplemente quieras mejorar tu logística, ambos merecen un vistazo más de cerca antes de que desaparezcan.